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Campaña Colombia

Mucho se ha hablado de la falta de agua en algunos departamentos de Colombia. Según la CIDH, la falta de acceso a agua potable y el estado de desnutrición ­causó la muerte a 4.770 niños entre 2007 y 2015 en La Guajira, por ejemplo. Es irónico pensar, que en una región en la que la gente sufre por falta de acceso a agua potable, a las compañías les sobre el recurso para explotar el carbón en su beneficio. Mientras a las personas les falta agua para tomar, a las empresas multinacionales les sobra para echársela al carbón y a sus carreteras. Como si no fuera suficiente el uso excesivo y la contaminación del recurso, las empresas también han optado por la desviación de los causes de los ríos, para extraer el carbón que se encuentra debajo de sus aguas.

Esta dualidad, que se presenta no solo en el departamento de la Guajira, sino en todo el corredor minero colombiano, plantea la necesidad de repensar la prioridad que se le da al uso del agua en la región.Esta campaña busca dar argumentos para impulsar el cambio en la forma como se concibe el uso del agua en el país, sobre todo en contextos de extractivismo. Reconocemos la importancia del agua para la salud y la subsistencia básica de las personas, sin embargo,, queremos proponer un enfoque nuevo, de una víctima que ha sido invisibilizada: la cultura.

El agua, los ríos, las lagunas, los nacederos y, en general, cualquier fuente de agua han sido ancestralmente lugares sagrados e importantes para el desarrollo de actividades culturales de las comunidades afro, indígenas y campesinas que habitan cerca a ellas. Estos espacios se convierten en lugares de unión, de diálogo y de fortalecimiento del tejido social que son indispensables para la vida en comunidad.

Acabar con estos sitios es acabar con la cultura y la esencia de las comunidades, es por esto que decimos:

¡Agua para los pueblos! Transnacionales: Respeten nuestros derechos