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DORILA Y NICASIO

Voces que se alzan como el viento zonda

“Viera esos vientos que se levantan aquí, zondas, y ¿Usted sabe lo que traen?” Dorila  abre sus ojos grandes y arroja su pregunta como una lanza. Nicasio asiente con la cabeza y observa expectante. Y es que, en Medanitos – Fiambalá, el viento se afirma fuerte e incesante como el extractivismo.


-¿Ustedes conocen las empresas que hay acá?

N: Sí y, personalmente, nunca lo he aceptado porque desde hace muchos años nosotros venimos trabajando con otras organizaciones, más que todo de Belén, Andalgalá, Santa María. Y cuando se instaló La Alumbrera, entonces, empecé a encontrar gente que me empezó a contar todos los problemas que tenían, los que padecían a causa de la minería a cielo abierto.  

D: Yo no las conozco. No nos han llevado a conocer la empresa pero hay voces de que están. Lo escuché por la radio, que van a la mina pero no sé qué sacan de ahí. Que es lo que venden.

-¿Por FM Horizonte (1)?-

D: No, esa pasa cosas buenas. Por la otra, la radio de Fiambalá. Ahí dicen que no vamos ser afectados ¿Pero cómo no vamos a ser afectados? El agua nomás va a ponerse mala tanto para tomar como para las plantas. 

N: Ellos te lo pintan de colores bonitos. Más vale que ellos no vienen, es decir, salen por la radio a decir del progreso, que no contaminan, o sea, que el tratamiento se hace bajo todas las normas. Pero… No creemos…

Nicasio Chayle

-¿Alguien se acercó a contarles sobre eso? ¿De cómo se extra el litio?-

D: No, nadie. Ni la Intendente, ni el Concejal. Ningún funcionario habló con nosotros. Ni andan por acá.

N: A nosotros sí, con folletos que reparte la gente que está en el gobierno, digamos. Ellos te dan un poco de información. Bah, las mineras hacen los convenios con los gobiernos y entonces ellos son los que van… Una vez, fuimos una vez a una reunión con la intendenta, para pedir por otras cosas, por el trabajo del salón comunitario. Y nos esperaron con alguna persona que está en la minera… De Liex. Y, como saben que nuestra organización  no está de acuerdo, ellos querían decirnos que estemos tranquilos porque no contaminaban, que estaban haciendo todo como corresponde, bajo todas las normas.

Nicasio hace referencia a la organización de la que forman parte junto a Dorila, la Asociación de Campesinos del Abaucán (ACAMPA). 

N: Ellos dicen que la forma en la que están extrayendo el litio es una forma que no contaminan. No sé qué proceso es que hacen, pero lo hacen, digamos, de una forma más natural. Como que el agua vuelve a las salinas de donde lo extraen y no contaminan. Eso es lo que ellos dicen. Pero no sé… No quisimos seguir con el diálogo.

-¿Sabe de alguna otra mina? ¿Si son buenas o malas?-

D: No. Para mí no son buenas porque una no sabe lo que usan para sacar los materiales de ahí y lo que dejan en el agua. Viera esos vientos que se levantan aquí, zondas, y ¿Usted sabe lo que traen?

N: Claro, que no lo son porque va a ser pan para hoy y hambre para mañana. Porque ¿Cuánto puede durar? Pongalé 30 años que duren los trabajos de las mineras, como en La Alumbrera. Y después… Se vayan. Una vez que no haya más que sacar levantarán todo y la gente ¿Qué? Van a querer trabajar la tierra y, capaz, que ya no van a ser las mismas tierras.

-¿La empresa ha hablado con la comunidad? ¿Les ha dado algo?

N: No, sólo que lo hayan hecho con algunas personas. Eso puede haber pasado. Que lo hayan hecho con personas que más o menos ellos sabían que estaban más de acuerdo. En una encuesta o algo así… Como se llame.

D: No sé cómo se manejan ellos. Ni con quiénes hablan. Nosotros vivimos en un rincón. Ellos se vinieron más al pueblo, a la cuidad.  No sabemos por dónde han entrado. Nunca los vi. No se conoce a nadie. Yo me enteré por la radio que había una mina. Se llevan toda la riqueza. Quizás dejan algo de plata. No sé. Nadie conoce nada aquí. Nadie cuenta nada.

-¿Cómo ves todo lo que han estado haciendo con radio FM Horizonte y con ACAMPA? Esa defensa por el territorio, por sus derechos, por una vida digna ¿Cuáles crees que son los motivos que los impulsaron a reunirse?-

D: Nosotros no queremos que haya más mina para que no nos siga arruinando la vida o por lo menos para vivir tranquilos. Para dejar de ver cómo se secan las cosas porque eso afecta a las viñas, el durazno y hasta las plantas con flor. Eso es malo. No conozco la mina pero me gustaría, por lo menos, mirarla de lejos. Ver cómo son, qué hacen, cómo trabajan. Qué hacen con la riqueza. ¡Con tanta riqueza que tiene nuestro país! Y, ahora, ¡Cómo estamos! Todo caro, nada alcanza. Se llevan la riqueza y la pobreza crece.

N: Igual el viento zonda; antes uno estaba acostumbrado a que en primavera el viento sur era de todos los días. Y, últimamente, no. Un día viento del norte, un día viento sur, un día hace calor, al otro día hace frío. Y nos afecta por la producción también porque al haber viento norte en tiempo de que las plantas están brotando las quema porque el viento es cálido. Estos días son muy pesados que da mucho el sol, da fuerte el sol y, con el viento norte que es cálido, hace más calor. Y las plantas, al estar tiernitas al empezar a brotar, se secan, se queman le decimos nosotros, se queman…

-¿Creen que la mina les va a dejar algo?

D: ¡Qué van a dejar! ¡Se llevan todo! ¡Solo daño dejan! Dejarán pobreza, chicos que no tengan ni pan para comer. ¿Qué van a hacer con nosotros? Nos van a matar a todos. Eso deben pensar. Por eso aumentan las cosas. Ahora, ¿Cuánto cuesta el litro de nafta? No tengo vehículo pero veo la gente que sí lo tiene…

39 pesos. –

D: Y, bueno… ¡Ahí está! ¿De dónde salen esos 39 pesos? No aumenta la jubilación ni los sueldos. ¿Cómo va a vivir la gente? Y eso que, acá, vivimos en el campo. Un pedazo de carne lo hacemos durar dos o tres días. Pero ¿Si son muchos? ¿Qué me dice? ¿Alcanzará un kilo de carne? No va a alcanzar.

N: ¡Claro que no! Dicen que sí nos están respetando como personas pero con esto de que nos imponen la mina, no. No respetan nuestros derechos como personas. Queremos vivir en una tierra sin ninguna contaminación… Y, creo, que es  una falta de respeto a la gente que decide quedarse en estos lugares porque hay muchos jóvenes que se van porque no hay trabajo. Y los que deciden quedarse aquí, cuidando la tierra, con esto nos están dando un empujoncito para que nos vayamos también.

-Usted habla del campo, de los animales de lo que uno siembra para vivir ¿Cómo cree que se verá afectado eso con la mina?

D: El agua va a afectar. Y ¡Vaya a saber si va a durar un animal, una gallina, un par de pollos! ¿Por qué? Porque el agua está mala. Para mí no está bueno eso. Y, ¿Por qué vienen aquí? No sé yo.

N: Siempre tuvimos agua. Algunos años más. Por ahí merma, pero depende también de las  nevadas en los cerros. Hay años que nieva mucho para el invierno. Antes, para el invierno, en las montañas caía más nieve. En el verano vos vieras algunos picos más altos que estaban cubiertos de nieve, pero ahora no. Raro es el año que va a ver… 

diferentes variedades de maíz

Si siguen avanzando así con las mineras, pienso que con el tiempo vamos a ir perdiendo todo. Escuché personas que asocian la poca cantidad que han producido las viñas, este año, con la contaminación de las mineras. Conversando con algunas personas jóvenes que tienen viñas, este año han mermado un montón.

-¿Sabe que existen leyes que obligan a las empresas mineras a informar a la comunidad las actividades que realizan? ¿Conocen ustedes esas leyes?

D: No. Nadie se acercó a hablar con nosotros.

N: Algunos sabemos pero tenemos poca información también. Que tiene que informar, si…

El teléfono suena y se interrumpe la charla, las palabras resuenan como ecos en una cuidad vacía. Nicasio aguarda con paciencia. Esa que viene cultivando con los años como la tierra habita. Dorila regresa, nos mira y sonríe esperando la próxima pregunta.

– ¿Ustedes saben que la mina está dando vueltas, ¿Creen que pueden hacer algo con los vecinos/as, con la comunidad para impedir que avancen?

D: Ustedes tienen que conversar con todos porque unos pocos no podemos decir todo. Hablar con Don Juan que es más grande que yo y conoce más el campo. No puedo decirles si nos vamos a juntar. Ellos (los empresarios) son más poderosos que nosotros. ¡Claro! Porque manejan toda la riqueza.

N: Acá había un grupo de personas que hacían unas asambleas de vez en cuando, cuando se iba a instalar la minera. Hemos tenido conversaciones fuertes tratando de convencerlos. Decían que, aquí, en la capilla del barrio estaban por hacer un espacio verde de parte de la minería. Una plazoletita, algo así. Un espacio para la familia. Y para que tengamos a la vista, pero yo les decía la podíamos hacer nosotros. Y, entonces, muchas personas pensaban que había que aprovechar lo que nos daban. Después de eso, no sé… Se fueron cansando, o los fueron “apalando”, como decimos aquí, y no se hizo más… Pero sí se manifestaban en contra de que las mineras se instalaran en esta zona.

El silencio abraza el lugar, llega como una brisa suave del sur. Ésa que hace mucho no se siente Fiambalá. Nicasio respira esperanza y suelta, entre recuerdos:

– “Es lindo saber cuándo hay alguien que está del lado de uno, ¿No? que te acompañe, que piense lo mismo. Entonces uno dice: ‘no estoy errado’. “ (1) FM Horizonte: radio comunitaria campesina, perteneciente a ACAMPA.